Publicado: 17 de Agosto de 2018

La deshumidificación tiene como principal función reducir la humedad relativa del aire, pero no solo eso, además regula el porcentaje de humedad en el ambiente de manera controlada y constante.
De esta manera conseguiremos tener un ambiente mucho más confortable y más saludable.

Con la función DRY, pasaremos menos calor en verano, ya que una humedad excesiva hace que la sensación de calor sea mayor, y también menos frío en invierno, ya que unos niveles altos de humedad hacen que la sensación de frío sea más elevada también.

Una humedad relativa de hasta el 50-55% se considera correcta.
Si las cifras son superiores nos deberíamos plantear la adquisición de un deshumidificador, ya que niveles elevados de humedad pueden causar problemas en la salud de las personas que habiten en la vivienda y daños en la propia vivienda (pintura, aparición de moho, parquet, oxidaciones en los metales…).

Cuándo usar un deshumidificador ?
Es aconsejable utilizar un deshumidificador cuando la humedad relativa de nuestra casa o lugar de trabajo sea superior al 50-55%. Y todavía con más motivo si sufrimos de algún tipo de alergia, problemas respiratorios, asma, enfermedades óseas…

Algunas señales de que en nuestra casa hay un exceso de humedad son la aparición de manchas de moho, el olor a humedad al entrar o el encontrarnos por las mañanas las ventanas de nuestra casa con agua condensada en los cristales.